1 Samuel 17:48“En cuanto el filisteo avanzó para acercarse a David y enfrentarse con él, también éste corrió rápidamente hacia la línea de batalla para hacerle frente.49 Metiendo la mano en su bolsa sacó una piedra, y con la honda se la lanzó al filisteo, hiriéndolo en la frente. Con la piedra incrustada entre ceja y ceja, el filisteo cayó de bruces al suelo.50 Así fue como David triunfó sobre el filisteo: lo hirió de muerte con una honda y una piedra, y sin empuñar la espada.51 Luego corrió adonde estaba el filisteo, le quitó la espada y, desenvainándola, lo remató con ella y le cortó la cabeza”. (N.V.I).

Me impresiona la historia de David. El era un muchacho que pastoreaba las ovejas de su padre; sus hermanos por el contrario estaban dedicados a otras labores. Un día el profeta Samuel llega donde el padre de David y le pide que le muestre a todos sus hijos, ya que uno de ellos sería el próximo rey de Israel. El papá le va mostrando a cada uno de ellos; uno por uno; empezando por el de mejor parecer, el más fuerte, el que todos daban y esperaban mucho de él. Sin embargo, Samuel ungió al que nadie imaginaba; a David.
“No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre, pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.” (1 samuel 16:7).
No fue inmediata la profecía de Samuel. David luego de ser ungido regresó a sus labores, a pastorear las ovejas de su padre. Es loca esta parte ya que muchas veces uno pasa por esto también, se piensa que si Dios nos promete algo él lo va a hacer de inmediato, pero no siempre es así…
Un tiempo después David es llevado donde el rey Saúl para que le cante y toque instrumentos, ya que Dios había abandonado a Saúl y el estaba muy perturbado. Sin querer ni pensarlo la profecía se estaba cumpliendo poco a poco… Poco tiempo después Saúl se enfrenta a los filisteos. Dice la biblia en 1 Samuel 17:3 que los filisteos estaban sobre un monte a un lado, e Israel estaba sobre otro monte al otro lado, quedando un valle entre ellos. Es curiosa esta parte ya que los montes son los lugares en la biblia que representan el lugar alto, donde Dios habla; donde Dios habló a Moisés, a Abraham, etc. Y también es en los lugares altos donde los filisteos rendían culto a sus dioses. Conociendo esto, resulta lógico pensar que tanto Saúl con su gente y los filisteos estaban muy cómodos en sus montes…
El valle entre ambos bandos simboliza el mundo, nuestros vecinos, la tierra por conquistar; que muchas veces dejamos de impactar por no salir de nuestra zona de comodidad…
De pronto aparece la figura de Goliat, un filisteo de casi 3 metros de altura, cubierto de una armadura de hierro; muy gigante y aparentemente indestructible que provocaba a Saúl para que alguien vaya a pelear con él y así decidir de quién era la victoria. Pasaron 40 días y nadie se animaba; hasta que David se entera de esto y decide enfrentarlo. Según la N.V.I. las primeras palabras de Saúl al escuchar que David quería enfrentarse a Goliat fueron: “Tú no podrás”.
Qué increíble, David recibía puras negativas por todos lados; ni su padre, hermanos, ni nadie daba algo por él. Y aún así, el no perdía el coraje y la valentía.
“David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre. Cuando venía un león o un oso, y se llevaba algún cordero de la manada, salía yo tras él, lo hería y se lo arrancaba de la boca; y si se revolvía contra mí, le echaba mano a la quijada, lo hería y lo mataba. Ya fuera león o fuera oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente”.
Saúl accedió y lo vistió con armaduras y le dio armas. David intentó caminar pero de inmediato se sacó todo y decidió ir con lo que tenía; una honda. Mientras se acercaban ambos; David le habló a Goliat y le declaró su derrota, de cómo Dios lo entregaría en sus manos. Fue así como cogió 5 piedras cerca a un arroyo y le lanzó una en su frente. Goliat murió.
¿Porqué en la frente? David le dio en la frente, David le habló a Goliat de su derrota. La mente es el campo de batalla. Nosotros vencemos el mal con el bien, declarando la palabra de Dios, hablándole a nuestros problemas de cuán grande es nuestro Dios…
Ahora, ¿porqué 5 piedras? Según la biblia en 2 Samuel 21, David se iba a enfrentar con 4 gigantes más. Quizás al estar con Goliat, David pudo divisar a esos otros 4 gigantes.
David hizo una estrategia, el no se dejó llevar por sus emociones; fácilmente pudo haber cogido una piedra gigante y lanzársela, o muchas más, pero cogió 5, una para cada gigante.
Vemos también como David fue original!!!, el no quiso vestirse como Saúl para vencer a Goliat, el fue ante Goliat con lo que él era, auténtico. Dios nos quiere auténticos, sin más ni menos, tal y como somos, así nos da la victoria. Finalmente él le dio todo el protagonismo a Dios, lo que hacía lo hacía en nombre de Dios, para su gloria y honra…






